Nosotros ya vivimos sin trabajar. O lo que es lo mismo: vivir de nuestra pasión, la fotografía.
Puede sonar muy “happy flowers” pero así es. Nos hemos colgado la cámara al cuello y nos dedicamos a viajar creando cada día nuevas imágenes que ofrecer a las agencias de Stock.
Juntos, sumamos más de 50.000 imágenes a la venta (que se dice pronto), lo que nos permite ganarnos la vida. Pero ¡Ojo! Que nos dediquemos ahora a esto con total libertad no quiere decir que haya sido fácil.